La Ansiedad y el Insomnio, dos enemigos de la sanación

La Ansiedad y el Insomnio, dos enemigos de la sanación

Entró al consultorio como una ráfaga, hablaba con la misma velocidad, tenía claro, muy claro lo que quería, así de rápido y sencillo le escuche decir:

– Ya se todo sobre memoria celular, te necesito, tengo dos cosas para arreglar mi ANSIEDAD y mi INSOMNIO.

Con cierta sorpresa escuché expectante. Tanta claridad, denotaba un ser inteligente.

– Necesito sanar y rápido, no quiero pastillas, no quiero drogas en mi vida, la psicóloga, cuando vio que no podía conmigo me derivó a la psiquiatra, quien con tranquilidad me medicó. Debo tomar varios medicamentos, para bajar mi ansiedad, para dormir y luego para despertarme, HORRIBLE!!! ¡¡¡ESPANTOSO!!!

Hablaba sin parar, enojado y con énfasis destacaba las palabras como masticándolas.

Realicé una historia clínica adaptada a sus características, acompasando su estado.

Realizamos el primer tratamiento buscando el origen de su ansiedad, como siempre escondido en su inconsciente, un tremendo trauma infantil, reparamos…terminamos…y al retirarse me dice:

– Ahora dejo los medicamentos para la ansiedad?

“De ningún modo”, le respondí, tu médica te los dio y ella evaluará cuando y como hay que retirarlos, cada uno en los suyo, “No doy medicamentos, por lo tanto, no los quito”.

Se retira acordando que regresa en 20 días.

A los 15 días recibo un llamado telefónico y escucho que Juan este joven que había atendido me dice:

– ¡Quiero contarte que la médica psiquiatra me está retirando la medicación de a poco, estoy muy feliz! ¡Nos vemos en unos días!

Lo escuché calmo y me puse contenta.

Regresó el día indicado, estaba muy diferente, entró más calmo, sonriente y me dice:

“Hoy podemos trabajar para mi insomnio?”, esto de tomar pastillas para dormir no es negocio para mi cuerpo.

Conversamos un ratito y fuimos directo al tratamiento para el insomnio.

Cruda realidad, terrible llegar al trauma de un niño pequeño de 5 años que era levantado brutalmente por su madre a las 4,30 hs de la mañana para mandarlo a trabajar con su padre colectivero, diciéndole:” No quiero vagos en la familia” …” a trabajar con tu padre” …así todos los días de su primera infancia, tomado de los fríos caños del colectivo, algunas veces desabrigado tiritaba en pleno invierno, ¡¡pobre nene!!

Sanamos cambiando esa terrible historia por una buena y amorosa.

Pocos días transcurrieron … otra vez Juan al teléfono diciéndome …”

¡¡¡Ahora duermo!!!” con una alegría que llenaba todos mis oídos y mi corazón.

Y seguidamente me dice, me siguen quitando la medicación…muchas gracias por todo…si te necesito de nuevo te llamo.

¡¡¡Después de 3 meses, paseando en una feria de artesanías…una voz inconfundible me dice…” Hola Graciela!!!…Estoy muy bien…Gracias!!!”

Fue muy simpático el encuentro e inolvidable. Risas, sonrisas y abrazos.

(Por cuestiones de cuidado, no se revela las verdaderas identidades, utilizando nombres de fantasía)

¿Hablamos?

Prof. Graciela Fanjul

Molinari - Córdoba

Prof. Graciela Fanjul

+54 9 3518 62-0884

Email

graciela@fundacionlaestrella.com

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